Máquina espía se compró en un proceso exprés

viernes 12 de diciembre de 2014 - 12:00 a.m.

El contrato de $13.4 millones fue refrendado, recibió partida y consiguió el aval contable de tres instituciones en un mismo día

Nicanor Alvarado
nalvarado@laestrella.com.pa
En sólo un par de horas, la Contraloría General, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Fondo de Inversión Social autorizaron la compra de una poderosa estación tecnológica de $13.4 millones, con la que el Consejo de Seguridad espiaría a su discreción.
El trámite exprés (e ‘inusual’, según abogados conocedores) se dio el viernes 23 de julio de 2010, en tiempos de conflicto: para entonces, el Gobierno y los sindicatos negociaban la modificación la Ley 30 y la cuestionada reforma de varios códigos en la Asamblea, que provocó protestas y dejó dos muertos en Changuinola; el primer revés del cambio de Ricardo Martinelli.
Aquel día, la contralora, Gioconda Torres de Bianchini, firmó al refrendo del contrato —al que tuvo acceso este diario— sin anotaciones, y lo envió al Departamento de Presupuesto, que apresuró su aprobación.
La oficina de Presupuesto estampó su aval y, a pulso, un agente apuntó el número de partida con la que el Estado saldaría el 70% de la transacción ($8.5 millones), y el mismo día ordenó la entrega del documentos al FIS, cuyo departamento de Contabilidad dio luz verde también en la misma fecha.
EN NOMBRE DEL PAN...
El Fondo vivía un momento especial: ese mismo viernes entraba en vigencia el decreto ley con el que el Gabinete decidió su transfiguración a Programa de Ayuda Nacional (PAN), la nueva cara de la oficina presidencial en la que hacía unos meses una auditoría detectó el derroche de $4 millones.
La manera en la que el contrato transitó por todos los recovecos públicos ha despertado suspicacias entre los expertos. El especialista en contrataciones públicas Ernesto Cedeño asegura que son pocos los procesos que pasan ese trámite tan rápido, salvo los que requieren una urgencia notoria, y en el que las instituciones interesadas ‘impulsan’.
Su planteamiento es secundado por el excontralor Carlos Vallarino, quien incluso se refiere a una ‘confabulación’ oficial para hacer avanzar un procso que suele tardar ‘meses’.
El sistema de espionaje del Estado no era sólo una necesidad ‘social’, según el FIS, sino que además era apremiante.
EL APURO TRAE CANSANCIO
Pero, según Vallarino, las instituciones tropezaron con la urgencia entre manos: antes de ser refrendado por Torres, el contrato 045/2010 debía pasar por Asesoría Legal e Ingeniería Técnica de la Contraloría, y el beneplácito de ambas tenía que estar estampado en el documento.
Sin embargo, el ejemplar del contrato al que tuvo acceso La Estrella de Panamáno evidencia ese registro. En el archivo tampoco consta que el Consejo de Seguridad hubiese solicitado la adquisición del equipo y curiosamente, el entonces jefe de ese buró, Olmedo Alfaro, dijo no haber ordenado cotizar, comprar ni recibir la máquina. Lo que, insiste Vallarino, abre la puerta a una violación a Ley 22 de Contrataciones.
DE ISRAEL A PANAMÁ
El trámite exprés permitió que las máquinas de espionaje llegaran a Panamá antes del cierre del año.
De hecho, en una nota al Banco Nacional, el 10 de diciembre de 2010, el entonces director del PAN, Giácomo Tamburrelli, y la contralora Torres, confirmaron la recepción y la instalación de la estación tecnológica.
Con esa misiva se autorizaba la liberación de un pago de $5.4 millones a la empresa israelí M.L.M. Protection Ltd, giro que, según documentación oficial del PAN, llegó a una cuenta off shore en Barbados a nombre de la sociedad Nunvav Inc, nombre ligado al negocio regional de la seguridad.
La estación estaba calibrada para cuando estallaron en San Félix las protestas contra la reforma minera de 2011, y funcionaba para cuando la alianza presidencial por el Cambio se rompió. Durante otro levantamiento contra la minería, en 2012, una conversa telefónica entre Mitchell Doens y el hoy ministro Luis Carles llegó a Youtube.
Martinelli se exculpó y se exculpa: ‘no tengo tiempo para esa babosada’, insiste, mientras el excontralor Vallarino proyecta que lo que se ha sabido sobre el complejo de espionaje (ahora perdido) ‘es apenas la punta del iceberg de todo lo que se tiene que explicar’.

0/Comments = 0 Text / Comments not = 0 Text

Su opinión es importante, lo invitamos a compartir sus comentarios

Su opinión es importante, lo invitamos a comentar al final de la publicación y compartir en las redes sociales