Un cuento corto sobre el verdadero liderazgo.


Cuando se es líder el pueblo apoya espontáneamente el liderazgo no hay quien pueda refutarlo. Como ocurrió en un pequeño país donde un líder fue injustamente encarcelado pero las fuerzas de la oscuridad no pudieron prevalecer y el líder fue liberado. Entusiasmado por su nueva libertad el líder se dispuso a recorrer los mercados populares que eran la base de su popularidad, no acudiría a lugares de intelectuales porque no se arriesgaría a sufrir un bochorno al ser rechazado por esos pensadores que no entendían la razón de su liderazgo.


Entonces comenzó a recorrer los mercados, a su paso los niños, mujeres, hombres, ancianos y algunas ancianas reaccionaban espontáneamente. Querían demostrarle su apoyo, pero eran pobres y no sabían cómo, así que rebuscaron entre sus pertenencias; los niños buscaron en sus calzoncillos, las mujeres en sus sostenes, los viejos en sus pañales, todos encontraron algo, menos las ancianas que siempre perdían todo. Encontraron globos multicolores iguales en expresión, al unisonó soplaron los globos y sonrientes saludaban al líder quien satisfecho sonreía por el apoyo de las multitudes. Su liderazgo era indiscutible.


Aclaratoria: La foto no tiene nada que ver con el cuento. Es solo para entendimiento de cómo eran los globos. Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia

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